Consulta a nuestra pediatra: Mocos durante los primeros meses
hace 3 meses
Que un bebé tenga mocos es una de las situaciones que más angustia genera en los padres, principalmente porque les dificulta respirar bien y, sobre todo, alimentarse. Es un tema muy común en la consulta.
Una historia habitual en la consulta
El otro día vinieron los papás de Mateo, un bebé de 7 semanas. Mateo lleva dos días con congestión. No tiene fiebre ni tos, pero su nariz suena "cargada". Sus padres están agotados. Cada vez que intentan darle el biberón, Mateo se coge con ansia, succiona dos veces, pero se suelta llorando y enfadado. No puede respirar por la nariz mientras come. Están preocupados porque apenas está comiendo la mitad de lo habitual y duerme mucho peor, despertándose cada 40 minutos porque se ahoga con sus propios moquitos.
Posibles opciones para manejar la congestión:
Ante la situación de Mateo (y la de tu bebé), los padres suelen plantearse varias alternativas:
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No hacer nada: Confiar en que el bebé estornude y el moco salga solo, o esperar a que se le pase.
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Usar la pera de goma tradicional / aspiradores de succión bucal (con filtro): Intentar succionar el moco directamente con la perilla de aspiración en seco o usar aspiradores de succión bucal que son más modernos y permiten controlar la fuerza de aspiración.
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Realizar lavados nasales: Utilizar suero fisiológico (o solución salina) para limpiar las fosas nasales, dejando que el líquido entre por un orificio y salga por el otro (o que el bebé lo trague).
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Combinar suero y aspiración: Aplicar primero el suero para ablandar el moco y, pasados unos segundos, utilizar un aspirador (de pera o bucal) para retirar lo que queda.
¿CUAL CREES QUE LA OPCIÓN CORRECTA?
Nuestro pediatra nos los aclarará en breve.